Trayectoria profesional

A lo largo de mis 34 años como profesional he tenido la oportunidad de desarrollar múltiples cargos y objetivos.

Empezando siempre desde abajo, mi trayectoria laboral se reduce a dos grandes proyectos: uno en Europa y otro en el Caribe.

PMC GRUP 1985, S.A.

Barcelona, junio 1986 a octubre 2006

Los primeros veinte años de mi vida profesional fueron sumamente importantes ya que, de la mano de los dueños de la empresa, tuve la extraordinaria oportunidad de formarme prácticamente en todas las áreas de dirección de una compañía.

PMC Grup, entonces sólo PMC o María Cristina, era apenas una pequeña papelería local dirigida por dos familias con una visión clara y revolucionaria, acercar el material de escritorio, maquinaria, mobiliario y tecnología a las oficinas en un momento histórico en que el servicio al cliente todavía parecía ciencia ficción. En PMC comprendí el significado del compromiso, aprendí desde diseño gráfico hasta gestión fiscal, pasando y liderando los departamentos de contabilidad, compras, informática, ventas, recursos humanos, prevención, logística… 

Una pequeña empresa en la que entré con dieciséis años recién cumplidos y en la que tuve el honor de crecer a su ritmo durante veinte años, hasta que llegó un momento en el que ya no podía aportar nada más. Entonces la empresa contaba con una nómina de doscientos colaboradores y una posición de liderazgo entre las tres empresas más importantes del sector. 

GRUPO PIÑERO

Punta Cana, noviembre 2006 a junio 2019

En este periodo, el más fructífero a nivel profesional, he tenido la fortuna de contar con la confianza de la multinacional Grupo Piñero, dueño entre otros de la cadena hotelera Bahia Principe o el tour operador Soltour. 

Fue precisamente en esta empresa, Soltour, y como director financiero en su sede de República Dominicana, donde comencé mi experiencia laboral en el Caribe.

Durante estos casi catorce años he tenido la extraordinaria fortuna de contar con la confianza de la familia propietaria del entremado empresarial y ejercer como director general de diferentes empresas vinculadas al grupo, así como de liderar proyectos empresariales y sociales también auspiciados por la familia Piñero.

Gracias a la experiencia adquirida durante todos estos años en proyectos tan variopintos como dirigir empresas de deportes acuáticos, de fotografía y vídeo, de transporte de pasajeros, tour operador receptivo o de fabricación de vehículos eléctricos, sentí que había alcanzado un nivel de desarrollo profesional que jamás habría imaginado en mi vida. 

Ese fue el momento de decir adiós y seguir otros caminos.

Algunas fotos personales, de los equipos y de proyectos desarrollados en estos años

¡GRACIAS!

No puedo cerrar este capítulo profesional sin agradecer con toda humildad y sinceridad el apoyo con el que he contado siempre. Quizá, el único éxito que puedo atribuirme como directivo es el haberme rodeado del mejor equipo de personas posible. Gracias a ellos, a todos los profesionales con los que hemos compartido camino, compañeros, clientes y proveedores, me atrevo a calificar nuestra trayectoria, sin pudor alguno, de éxito absoluto.

Hoy, apartado ya de esta faceta profesional, me siento todavía portador de ese orgullo de pertenencia que alguna vez tuvimos.

Gracias también a los propietarios de PMC, Jesús Gil y José María Campo, por darme, treinta años atrás, la oportunidad de equivocarme y de aprender juntos. Nunca las despedidas son buenas, y esa fue quizá la más triste de todas. 

Y por último, gracias a las personas que creyeron en mí para dirigir todas estas aventuras en el Caribe, gracias a mi primer jefe y mentor, Manuel Álvarez, gracias a Miguel Nicolau, a Eduardo Zamorano, a mis compañeros directivos de otras áreas, a la familia Piñero, y en especial al sr. Don Pablo Piñero (DEP) que tuvo la osadía de confiar en mí a pesar del océano ideológico que nos separaba.